En Chile, el aumento de la delincuencia y la circulación de armas ilegales se han consolidado como uno de los principales desafíos para la seguridad pública. Según la última Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUSC 2025) la percepción de aumento de la delincuencia se mantiene en niveles históricamente altos: el 82,9% de las personas considera que la delincuencia aumentó en 2025 y el 7,9% de los hogares fue víctima de delitos violentos. Este temor se materializa a través del flagelo de las “balas locas” y la violencia armada en las calles, afectando de manera directa el desarrollo cognitivo, la salud mental y el bienestar emocional de miles de niños y jóvenes.
Aceros AZA decidió evolucionar su rol en el programa de destrucción de armas que mantiene con el Estado desde hace más de 20 años. Durante este tiempo, hemos sido un socio clave en la destrucción de más de 223,000 armas de fuego. Sin embargo, en 2025 nos propusimos un desafío sin precedentes: transformar este proceso técnico en un ciclo de reparación social.
Por primera vez en la historia de esta alianza, el acero resultante de las armas fundidas tuvo un destino social claramente identificado.
El objetivo fue resignificar el acero producto de la quema de armas: de un símbolo de violencia y miedo, a un escudo de protección y cuidado. Para ello, tomamos las 3,5 toneladas de acero verde producto de la fundición de 22,803 armas (parte del récord de casi 90,000 eliminadas en los últimos cuatro años) y, mediante un innovador diseño de neuroarquitectura, construimos la primera “Sala que Sana”.
Este domo de contención psicosocial fue instalado en la Escuela Tomás Vargas y Arcaya de Maipú, una comunidad escolar altamente vulnerable al impacto de la violencia y las “balas locas”. Donde antes había temor, hoy existe un espacio físico y permanente de 9m² que beneficia a más de 500 estudiantes y docentes, entregando un entorno seguro y clínicamente diseñado para la gestión del trauma y el bienestar emocional.
Para visibilizar esta transformación, el proceso fue documentado en una pieza audiovisual de estándar internacional, postulada al prestigioso festival de Cannes Lions, llevando este mensaje de innovación social chilena al mundo.
Articulado bajo una sólida alianza público-privada (ODS 17) con el Gobierno de Chile, la comunidad escolar y estudios de arquitectura, “Salas que Sanan” es un caso de éxito de valor compartido. El impacto fue tal, que el propio Gobierno se comprometió a replicar el modelo, escalando esta iniciativa a otras comunidades.
Así, Aceros AZA reafirma que la sostenibilidad no es solo reciclar, sino reconstruir, demostrando que el acero verde puede ser la herramienta más poderosa para forjar un futuro con más paz y seguridad para Chile.
Resultados Cuantitativos:
Compromiso Histórico de Desarme: Más de 223,000 armas de fuego (ilegales, no inscritas y decomisadas) han sido destruidas en los hornos de Aceros AZA en más de 20 años de alianza ininterrumpida con el Estado de Chile.
Hito de Gobierno y Aceleración: Casi 90,000 de esas armas fueron eliminadas solo en los últimos 4 años, marcando un récord y reafirmando el rol de AZA como un socio estratégico para la seguridad nacional.
Iniciativa “Salas que Sanan”: 22,803 armas del último operativo fueron el origen de las 3,5 toneladas de acero verde utilizadas para construir el primer domo.
Impacto Social Directo: 1 domo de neuroarquitectura de 9 m² instalado y operativo, beneficiando de forma permanente a más de 500 estudiantes y docentes de la Escuela Tomás Vargas y Arcaya en Maipú, una comunidad de alta vulnerabilidad.
Alcance y Concientización: 1 documental de estándar internacional (calidad Cannes) para visibilizar el flagelo de las “balas locas” y el poder de la economía circular.
Información complementaria:
Latinspots – La Familia, AZA y Gobierno de Chile muestran “Salas que Sanan”
Pajaritos FM – Subsecretario de Defensa inauguró “Salas Que Sanan” en escuela de Maipú
Gobierno de Chile – Cifra récord en destrucción de armas: Eliminamos cerca de 90 mil en 4 años