CCU reconoce la importancia de operar con una Visión Medioambiental de largo plazo. Por esta razón, promueve una cultura orientada a minimizar el impacto ambiental e ir más allá del cumplimiento normativo que regula sus operaciones, tal como lo declara en su Política de Medio Ambiente, públicamente disponible en www.ccu.cl/publicaciones-ccu.
En 2019 la compañía hizo pública su Visión Medioambiental 2020 con metas específicas de reducción de emisiones, valorización de residuos y reducción del consumo de agua. En 2019 reafirmó su compromiso con el planeta, renovando la Visión Medioambiental 2020 con metas al 2030, las que consideran, además de las operaciones de Argentina y Chile, las de Bolivia, Colombia, Paraguay y Uruguay. Así CCU se plantea metas más desafiantes e incorporando 3 nuevas metas en materia de energías renovables, envases y embalajes 100% reutilizables, reciclables y/o compostables y material reciclado utilizado en nuestros envases y embalajes.
Toda la información completa en el Informe de Sustentabilidad 2019, página 58 a 65.
Datos cuantitativos:
https://www.ccu.cl/vision-medioambiental-2020-2030-el-compromiso-de-ccu-con-el-planeta/
Página 58 Informe Sustentabilidad 2019.
La Caja de Compensación La Araucana implementó en 2024 “Sucursales Inclusivas”, plan que contempla una serie de medidas para apoyar a las personas con discapacidad visual que concurren a los puntos de atención. De esta manera, La Araucana se ha convertido en la primera institución en Chile en ofrecer contratos de créditos sociales en braille, además de una guía de voz mediante la app de Lazarillo.
Según cifras de la Fundación Luz, en base a los resultados de la Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia 2022, en Chile hay 153.560 adultos ciegos (un 1% de la población mayor de 18 años) y 4.683.567 con pérdida de visión (30,5% de la población mayor de 18 años).
Frente a esta realidad, Caja La Araucana, que concentra el 19% de los afiliados de Chile, se propuso avanzar en la creación de entornos más seguros e inclusivos para sus afiliados y afiliadas.
Así, el paquete de medidas tiene como objetivo no solo mejorar la accesibilidad en la documentación, sino que también, hacerse cargo de todo el recorrido de atención dentro de las 69 sucursales que existen a lo largo del país gracias a la alianza firmada con la app Lazarillo. A través de esta plataforma, las personas ciegas o con visión reducida pueden movilizarse con mayor autonomía en los puntos de atención, apoyadas por una guía de audio que describe el lugar, las distancias y genera instrucciones claras a los usuarios.
Estas iniciativas nacen de un espíritu de la entidad por mejorar la experiencia de los usuarios más allá de lo que exige la ley; avanzando en accesibilidad universal, fortaleciendo la transparencia y estableciendo relaciones de mayor confianza, sobre todo con quienes a menudo dependen de terceros para leer y entender los contratos.
Además, la iniciativa “Sucursales Inclusivas” ha sido acompañada por una capacitación exhaustiva a más de 1,000 trabajadores de la Caja La Araucana, a quienes se les ha proporcionado un manual de atención adaptado a las necesidades específicas de personas con discapacidad visual, enseñándoles a interactuar de manera respetuosa y efectiva, tanto verbalmente como en términos de asistencia física.
Este plan posiciona a La Araucana no solo como líder en Chile, sino también como la segunda institución en toda América Latina en implementar contratos de crédito en braille. El enfoque integral de esta solución, que combina tecnología, formación y accesibilidad, refuerza el compromiso con la inclusión real y sostenible, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.
Recursos:
Resultados Cuantitativos:
En Caja de Compensación La Araucana creemos que el acceso a la ciencia, la innovación y la tecnología es un derecho social, no un privilegio reservado a unos pocos. Con esta convicción creamos los Fondos Concursables de Educación STEM, un programa que financia la instalación de laboratorios de robótica, química analítica y biología molecular en colegios con alto Ãndice de Vulnerabilidad Escolar (IVE), situados en comunas rurales, apartadas o insulares, donde históricamente la infraestructura científica ha estado ausente.
La iniciativa surge de una constatación: la brecha en el acceso a la educación STEM en Chile refleja las desigualdades sociales y territoriales más profundas. Mientras colegios privados del sector oriente de Santiago cuentan con laboratorios de última generación, miles de escuelas públicas carecen de infraestructura mínima. Esto condena a niños y jóvenes a mirar el futuro científico desde la distancia, privándolos de experiencias que despiertan vocaciones y competencias claves para el siglo XXI.
En 2024 dimos un primer paso histórico: instalamos laboratorios en 10 colegios vulnerables de Chile, beneficiando a más de 27.500 estudiantes y docentes. Niños de comunas rurales, urbanas periféricas y localidades aisladas tuvieron por primera vez contacto con equipos de robótica, kits de programación, microscopía de biología molecular y equipamiento de química analítica. Lo que antes solo existía en las aulas de colegios privados de élite, llegó a comunidades educativas con un Ãndice de Desarrollo Comunal promedio de 0,42, es decir, en contextos de vulnerabilidad media a alta.
Un ejemplo emblemático fue un colegio insular en la Región de Los Lagos: muchos estudiantes nunca habían salido de su isla y algunos jamás habían visto una escalera mecánica. Hoy esos mismos niños tienen acceso a un laboratorio de robótica y kits de programación, abriendo un universo de oportunidades que antes parecía inalcanzable. Esta historia refleja el corazón del programa: llevar la ciencia donde nunca había llegado y sembrar vocaciones STEM en lugares olvidados.
En 2025 reforzamos esta ruta de impacto: recibimos 260 postulaciones de 38 comunas y 11 regiones, de las cuales 40 fueron completadas en la plataforma. Finalmente, 10 nuevos colegios resultaron adjudicados, que en septiembre comenzarán a implementar sus laboratorios con apoyo de la Caja y de proveedores tecnológicos. Cada laboratorio se financia con un modelo de coinversión: $5 millones aportados por la Caja y $3 millones por aliados tecnológicos, alcanzando una valorización total de $8 millones por proyecto.
El impacto es concreto y acumulativo:
Lo innovador de los Fondos Concursables STEM es que no solo reducen listas de espera educativas, sino que evitan que nuevas generaciones crezcan sin oportunidades. Entregar un laboratorio en un colegio vulnerable es más que infraestructura: es inspirar autoestima, innovación local y sentido de futuro.
En definitiva, los Fondos Concursables de Educación STEM no entregan solo equipos: abren mundos, siembran vocaciones científicas y construyen futuro desde los territorios más vulnerables de Chile.
Información complementaria: