Dentro del marco de la Política de Prevención de Violencia Intrafamiliar de la compañía, se capacitaron personas de distintas áreas, de forma voluntaria, para comenzar a cumplir el rol de monitores y monitoras de prevención de VIF. El objetivo de esta medida, es que este grupo de personas sean reconocidas por toda la empresa, y actúen como un agente capaz de detectar un posible caso de violencia intrafamiliar que pudiese estar sufriendo algún compañero y/o compañera, entregar una primera contención, orientar y derivar al área de Gestión de Personas, con los profesionales a cargo de acompañar en estas situaciones.
Este entrenamiento fue realizado por profesionales de la Fundación Templanza; centro especializado en Violencia Intrafamiliar, quienes entregaron herramientas de primeros auxilios psicológicos, técnicas de contención y manejo de crisis, además de profundizar en las señales o comportamientos que usualmente presentan las víctimas de violencia intrafamiliar. Adicionalmente, este grupo de personas, se interiorizó respecto a cómo el laboratorio aborda este tipo de problemáticas y qué tipo de ayuda puede entregar a las víctimas, para poder entregar una respuesta satisfactoria a quién les solicite mayor información. Además, se les entregaron todos los números de emergencia y atención para estos casos.
La finalidad, es poder abarcar a un mayor número de personas con esta estrategia, y transmitir el mensaje de acompañamiento y ayuda que desea entregar Bagó. Lamentablemente, la violencia intrafamiliar es un fenómeno complejo, en dónde la víctima puede llegar a demorar años en pedir ayuda, por lo que la difusión y el trabajo constante en esta temática, pueden lograr un impacto positivo en quién aún no se atreve a pedir apoyo.
Adicionalmente, este esfuerzo se enmarca en un proceso de mejora continua del Sistema de Gestión de igualdad de género y conciliación de la vida laboral, familiar y personal, que deriva de nuestra certificación en la Norma Chilena 3262 y cuenta con el constante apoyo de la Alta Dirección de la compañía.
Resultados cuantitativos
12 personas formadas el año 2021 y 10 casos de VIF detectados al 2022 y correctamente derivados.
Continúa activo el programa y la función que desempeñan los monitores/as en nuestra organización. Para el 2023, se prevee hacer un nuevo llamado para formar a más personas interesadas en ser parte de esta actividad.
En Chile, persisten brechas profundas de acceso a servicios financieros que afectan directamente las oportunidades de desarrollo económico y social. Según la Encuesta Casen 2020, comunas como Alto Hospicio (33% pobreza multidimensional), La Pintana (27%), Purén (31%) y Renca (19%) presentan niveles de pobreza muy por encima de la mediana nacional (18%) y, al mismo tiempo, cuentan con una infraestructura bancaria insuficiente. Mientras Providencia tiene un cajero automático por cada 771 personas, en La Pintana existe solo uno por cada 17.202 habitantes.
Frente a esta desigualdad estructural, Banco Santander lanzó en 2023 el programa Santander en tu Comuna, una iniciativa que busca acercar servicios financieros esenciales a los territorios más vulnerables, reduciendo brechas históricas de inclusión y aportando al progreso de sus comunidades.
La innovación del programa radica en dos dimensiones:
Impacto y resultados medibles:
¢ Antes: las comunas seleccionadas tenían un promedio de más de 6.000 personas por cajero automático, con tiempos de traslado prolongados para acceder a servicios básicos.
¢ Después: en 2025, los puntos de atención de Santander en estas comunas han atendido a más de 6.000 personas, con un promedio de 4.000 transacciones mensuales en los cajeros y más de 17.000 operaciones acumuladas a junio. El servicio de lockers ha sido el más utilizado, mostrando la adecuación del modelo a las necesidades locales.
¢ Proyección y sostenibilidad: el programa tiene planificada su expansión a otras comunas con indicadores similares de pobreza y baja presencia bancaria, además de la incorporación de nuevos servicios, como programas de capacitación financiera para emprendedores y digitalización de trámites para adultos mayores. La sostenibilidad en el tiempo se asegura mediante el trabajo conjunto con municipalidades y organizaciones de la sociedad civil, que participan desde la identificación de necesidades hasta la evaluación del impacto. Este modelo de gobernanza compartida no solo garantiza pertinencia, sino que fortalece la confianza y legitima la iniciativa en cada territorio.
En conclusión, Santander en tu Comuna contribuye a reducir desigualdades territoriales y sociales al garantizar acceso a servicios financieros básicos (ODS 1 “ Fin de la pobreza), promover inclusión social y económica de poblaciones históricamente excluidas (ODS 10 “ Reducción de las desigualdades) y fortalecer comunidades con infraestructura y servicios accesibles (ODS 11 “ Ciudades y comunidades sostenibles). Se trata de una iniciativa innovadora y replicable, que integra infraestructura, programas comunitarios y articulación público-privada, demostrando cómo la banca puede convertirse en un motor de progreso para quienes más lo necesitan.
Resultados Cuantitativos:
Información complementaria:
–https://banco.santander.cl/sucursales-santander/comuna
https://www.linkedin.com/posts/santanderchile_educaciaejnfinanciera-santanderentucomuna-activity
La Cooperativa Agrícola We Kimun Los Chaicanes nace en 2017 en Lonquimay, a partir del trabajo colaborativo entre Enel Generación Chile y familias de la comunidad mapuche Pehuen Mapu. Su objetivo es fortalecer una actividad agrícola tradicional, mejorando ingresos y autonomía económica mediante tecnología, capacitación, diversificación y acceso a nuevos mercados, preservando sus prácticas culturales y vínculo con el territorio.
La iniciativa surgió frente a una realidad concreta: las familias cultivaban principalmente papas de forma manual, con restricciones de productividad, procesamiento y comercialización, en un sector ubicado a 42 km hacia la cordillera y con conectividad especialmente frágil durante el invierno. El proceso permitió conformar una cooperativa de 27 agricultores, incorporar mejores semillas y maquinaria para siembra y cosecha, habilitar una sala de procesos con resolución sanitaria y desarrollar capacidades para agregar valor a productos locales. En 2019, We Kimun se certificó como productor de papa semilla inscrito en el SAG de La Araucanía, abriendo una nueva línea de negocio.
El modelo es innovador porque combina saberes agrícolas mapuche con tecnología, eficiencia productiva, infraestructura y asistencia técnica especializada. La cooperativa amplió su red de colaboración con Municipalidad de Lonquimay, INDAP, Sercotec, INIA, CORFO, FIA, Fundación Pehuén y Enel, accediendo a conocimientos, equipamiento y recursos. Actualmente dispone de camión refrigerado, sala de cosecha apícola, cámara de frío transitoria, bodega climatizada, tractor y equipamiento agrícola. También diversificó su producción hacia miel, mermeladas, conservas, frutillas, nogales y cerezos, reduciendo su dependencia de un solo cultivo.
Los resultados muestran una transformación productiva relevante: el cultivo de papas pasó de 1 hectárea y 10.500 kilos a 5 hectáreas y 135.000 kilos; se crearon 5 empleos permanentes y 5 adicionales en temporada de cosecha y procesamiento, y los ingresos de las familias vinculadas más que duplicaron los niveles iniciales reportados. La producción se comercializa en Lonquimay y Curacautín mediante supermercados, restaurantes, comercio local y otros compradores, fortaleciendo la oferta alimentaria y gastronómica del territorio.
El valor compartido se expresa en mayor autonomía económica, capacidades productivas, empleo y valorización de recursos y conocimientos locales para la comunidad; para Enel, fortalece la confianza y el relacionamiento territorial en la zona de influencia de la Central Hidroeléctrica Ralco y demuestra que la relación con las comunidades puede generar oportunidades económicas sostenibles.
La pertinencia regional es central: en un territorio rural, cordillerano y expuesto a interrupciones de conectividad, fortalecer la producción local de alimentos aporta resiliencia y oportunidades económicas sin desvincular a las familias de su cultura y tierras. La comunidad participa como protagonista en el diseño, ejecución y gestión de la cooperativa; Enel aporta cofinanciamiento, asistencia técnica y apoyo para apalancar recursos; y los organismos públicos complementan esta gobernanza mediante instrumentos de fomento, capacitación, innovación y equipamiento.
Su continuidad se sustenta en su trayectoria desde 2017, infraestructura instalada, capacidades de los cooperados, diversificación productiva, canales comerciales y una red público-privada consolidada. Sus metas son aumentar productividad y calidad agrícola, diversificar productos con valor agregado, ampliar mercados, fortalecer empleo e ingresos y consolidar un modelo replicable de desarrollo rural con identidad territorial. La iniciativa contribuye al ODS 2, meta 2.3, mediante el aumento de la productividad agrícola y los ingresos de pequeños productores de alimentos; ODS 8, meta 8.3, mediante emprendimiento formal y empleo; y al ODS 9, meta 9.3, promoviendo el acceso de PYMES a recursos financieros y su integración en cadenas de valor.
Enel ha mantenido un rol permanente de facilitación y articulación del diálogo con la comunidad. Desde 2018 funciona de manera permanente una Mesa de Trabajo entre la empresa y los dirigentes de la cooperativa, generando un espacio de participación en el que se construyen conjuntamente decisiones y planes de desarrollo. Este trabajo ha permitido fortalecer la confianza entre las partes, la cohesión de la organización y la capacidad de sus integrantes para tomar decisiones estratégicas respecto de su desarrollo.
El acompañamiento busca fortalecer capacidades locales y avanzar progresivamente hacia una mayor autonomía de la cooperativa. La asistencia técnica es realizada por un Técnico Agrícola del equipo local, quien efectúa visitas mensuales destinadas a formación práctica y seguimiento continuo. Este acompañamiento ha permitido fortalecer competencias productivas, organizacionales y comerciales de los socios, contribuyendo a mejorar sus
capacidades para gestionar sus propios emprendimientos. Por lo tanto, el apoyo de Enel no se limita a la entrega de recursos, sino que incorpora transferencia de conocimientos, acompañamiento técnico y fortalecimiento de capacidades.
Enel también cumple un rol de articulador territorial, conectando a la cooperativa con instituciones públicas y privadas que pueden aportar recursos, conocimientos y oportunidades para su desarrollo. Esta articulación ha permitido movilizar apoyos y generar vínculos con organismos como INDAP, SERCOTEC, CORFO y la Municipalidad de Lonquimay, ampliando las oportunidades de crecimiento y fortalecimiento de la organización.
El modelo de acompañamiento se sustenta además en una presencia periódica y directa en terreno. Mensualmente, al menos dos integrantes del equipo de Enel se trasladan desde la ciudad de Los Ángeles hasta el sector de Los Chaicanes, ubicado a 42 kilómetros de Lonquimay, para reunirse con los emprendedores y avanzar conjuntamente en los planes de desarrollo establecidos. Esta presencia permite mantener un conocimiento directo de la realidad local y diseñar soluciones ajustadas a las necesidades y características del territorio.
El acompañamiento de Enel también ha contribuido a abordar desafíos que trascienden el ámbito estrictamente productivo.
Un ejemplo es la articulación realizada con la Dirección de Vialidad para mejorar las condiciones de acceso al sector. Hasta 2021, la comunidad disponía únicamente de una pasarela peatonal colgante para llegar al camino principal, por lo que los cooperados y sus familias debían trasladar manualmente su producción agrícola. La infraestructura disponible actualmente permite el acceso vehicular para transportar la producción y, al mismo tiempo, genera beneficios para las familias de la comunidad, facilitando un acceso más oportuno a establecimientos educacionales, centros de salud y servicios de emergencia.
En síntesis, el aporte de Enel a la iniciativa se ha desarrollado mediante una relación de largo plazo basada en la confianza, la asistencia técnica, el fortalecimiento de capacidades, la articulación institucional y la presencia territorial permanente. Este enfoque busca que la Cooperativa Agrícola We Kimun avance progresivamente hacia una mayor autonomía, resiliencia y sostenibilidad, generando beneficios tanto para sus integrantes como para el desarrollo del territorio.
Resultados Cuantitativos:
Hasta la fecha se crearon 5 puestos de trabajo permanentes, y otros 5 en la época de cosecha y procesamiento de productos. Se ha evidenciado importante aumento de ingresos de los grupos familiares dedicado a estos trabajos, más que duplicando lo que obtenían en una primera etapa.
Actualmente y como resultado del apalancamiento de recursos y su porpia gestión, cuentan con Camión Refrigerado, Sala de Cosecha apícola, Cámara de Frío Transitoria, Bodega climatizada para el acopio de papas, tractor para labores agrícolas y equipamiento.
En cuanto a la producción de papas se pasó de 1ha con 10.500 kilos a 5Ha con 135.000 kilos.
Hoy toda su producción es vendida en Curacautín y Lonquimay, en supermercados, fábrica de cerveza (miel), y restaurantes que atienden la gran oferta turística de la zona.
Información Complementaria: