Chile es el mayor generador de basura per cápita en Sudamérica, con 1,15 kilos por persona al día, lo que equivale a más de 7,5 millones de toneladas de residuos municipales que terminan en vertederos o rellenos sanitarios al año. De esa cantidad de desechos, sólo se recicla o composta un 1,5%, según el Cuarto Reporte del Estado del Medio Ambiente 2018, del Ministerio del Medio Ambiente, lo que coloca a Chile como el país con mayor porcentaje de envío de residuos a vertederos.
Chile sin Basura es una iniciativa impulsada por Kyklos, empresa B, y busca reciclar, reducir y reutilizar el 100% de los desechos que produce Chile de aquí al año 2040, además de perseguir el acceso a mejores formas de reciclaje, orientación y concientización sobre el impacto ambiental de los desechos. Este trabajo se enfoca en cuatro ejes: Educación y Cultura; Infraestructura y Logística; Diseño y Construcción; y Políticas Públicas.
Motivada por aportar a revertir dichas cifras, en el año 2020 CMPC se unió al desafío Chile sin Basura 2040 bajo el programa Comuna sin Basura, que no sólo la convierte en empresa líder de la iniciativa, sino que también en el que se compromete a crear proyectos e iniciativas tanto internas como en las comunidades en las que la empresa tiene presencia productiva.
La iniciativa de CMPC ha apoyado a los municipios en el reciclaje de residuos con un modelo de recuperación segregada. El sistema, que funciona a través del reciclaje casa a casa y cuenta con 1.800 viviendas inscritas, junto con el retiro de reciclaje en establecimientos educacionales y otras instituciones, ha permitido que el 100% del reciclaje sea valorizado, lo que significa que todos los materiales recolectados son reutilizados.
Parte importante del programa Comuna sin Basura consiste en la formación de gestores locales. También, la iniciativa se encarga de dar asesorías y educación ambiental, a través de charlas en colegios y presencia en ferias ambientales, activaciones y otras iniciativas para la comunidad. En tres años, el programa Comuna Sin Basura de CMPC ha logrado reunir y dar una segunda vida a distintos tipos de residuos gracias al trabajo conjunto con los municipios de nueve comunas de las regiones del Maule, Biobío y La Araucanía, en el sur de Chile, ayudando al manejo de la basura que, sin el proyecto, terminaría en vertederos y rellenos sanitarios.
https://www.cmpc.com/desafio-
Resultados Cuantitativos:
Un total de 100 toneladas de desechos reciclados, equivalentes al peso de 100 automóviles, ha logrado recolectar en estos tres años el programa Comuna Sin Basura.
Residuos como latas, plásticos PET, papeles y cartones, en las nueve comunas pertenecientes al programa -Los Ángeles, Nacimiento, Mulchén, Laja, Collipulli, Negrete, San Rosendo, Yerbas Buenas y Loncoche- han logrado ahorrar más de dos millones de litros de agua, lo que equivale a casi 1.800 horas de riego.
Esta iniciativa tiene como propósito desarrollar iniciativas más allá del ámbito habitual de la actividad industrial de la empresa, desde la innovación y de la propia operación, con el fin de contribuir en la emergencia sanitaria.
La compañía, junto a especialistas, realizó la producción del Alcohol Gel CCU, elaborándolo con la materia prima del alcohol que se extrae de los procesos productivos de las cervezas Cristal Cero y Heineken 0.0. Las unidades producidas fueron donadas a distintas entidades, como el Ministerio de Salud, para ser entregadas al personal de salud en todo el país; el Ministerio de Desarrollo Social, para el cuidado de las personas en situación de calle, y la Intendencia de la Región Metropolitana, para la protección de funcionarios municipales durante el plebiscito de octubre.
Por otro lado, CCU elaboró Alcohol Desinfectante para pisos y superficies producido con alcohol proveniente de los procesos productivos de los piscos de su filial Compañía Pisquera de Chile, CPCh. Los litros producidos fueron donados al Ministerio de Salud, para que ellos, a través de CENABAST, lo distribuyeran a sus distintos centros hospitalarios y a la Intendencia de la Región de Coquimbo, para ser entregados al personal que realiza laborales en centros de salud y en los Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores, ELEAM.
En cuanto a los Escudos Faciales CCU, estos fueron elaborados a partir de preformas de botellas PET (polietileno tereftalato) y con la misma tecnología utilizada para la elaboración de envases de botellas plásticas, mediante la filial productora de botellas y tapas plásticas, PLASCO. La empresa argentina Moldintec diseñó un molde especial que ofreciera como resultado un escudo facial ergonométrico. Del soplado de preformas se obtienen los escudos ya listos para ser cortados y para incorporarles un elástico que vaya a medida para cada persona. En el proceso de corte, armado y empaque participaron internos del penal Colina I que forman parte del Centro de Educación y Trabajo del recinto, así como otros proveedores.
Las unidades producidas fueron distribuidas de manera gratuita por personal de CCU a más de 60 mil pequeños comercios -almacenes, minimarket y botillerías de barrio- a lo largo de Chile, como una forma de aportar a la seguridad de los locatarios y sus clientes. El resto de las unidades fueron donadas al Ministerio de Salud, para ser entregadas al personal de salud en hospitales y centros de atención en el país, y a la Intendencia de la Región Metropolitana, para la protección de funcionarios municipales durante el plebiscito de octubre.
Datos cuantitativos:
La región del Biobío es una de las regiones con más desigualdades territoriales de Chile, lo que se evidencia principalmente en sectores rurales de las comunas más aisladas de la región, las cuales presentan altos índices de pobreza, falta de conectividad y bajo acceso a servicios básicos, lo que acrecienta su vulnerabilidad.
Se da la paradoja que dichas comunas, que presentan mayores necesidades de infraestructura y equipamiento, cuentan con plantas municipales insuficientes para elaborar proyectos y otras iniciativas de inversión y, de la misma manera, financiarlos a través de los recursos disponibles en el sector público.
El año 2018 la Fundación Huella Local (FHL) generó una alianza de trabajo conjunto con la empresa Colbún S.A. para impulsar el desarrollo local y mejorar la calidad de vida de las comunidades. Esta colaboración ha permitido desarrollar de manera participativa el diseño de arquitectura y las especialidades de ingeniería de más de 40 obras públicas de alto impacto social, en beneficio de la población vulnerable de las comunas de Santa Bárbara, Quilaco, Quilleco y Antuco, que fueron priorizadas en base al Ãndice Huella Local, que considera variables de pobreza por ingreso, presupuesto municipal y dotación profesional para focalizar sus intervenciones en las comunas vulnerables del país.
El apoyo de FHL en las cuatro comunas ha permitido la ejecución de una cartera de proyectos de infraestructura público-comunitaria prioritaria, al mismo tiempo que ha impulsado la articulación entre el municipio, la empresa y la comunidad en los territorios, permitiendo el apalancamiento de recursos públicos a estos territorios rezagados, además de contribuir a la instauración de un modelo de gobernanza local más democrático y participativo.
Esta articulación se hace patente en el modelo de desarrollo participativo de los proyectos, cuya fase de diseño cuenta con 3 actividades de participación de la comunidad: 1) Diagnóstico inicial para definir situación actual de la infraestructura y levantamiento de necesidades; 2) Presentación de propuesta de diseño de arquitectura y levantamiento de observaciones de la comunidad a la propuesta; y 3) Presentación del proyecto a ejecutar a la comunidad y comunicación de los próximos pasos.
Datos cuantitativos:
El trabajo desarrollado por Huella Local con el apoyo de Colbún ha permitido financiar proyectos que contribuyen a varios ODS y metas asociadas en 4 comunas rurales de la Región del Biobío (Santa Bárbara, Quilaco, Quilleco y Antuco), permitiendo la aprobación técnica de 54 proyectos de infraestructura y equipamiento básico, lo cual totaliza una inversión pública de 4.229,9 MM$, alcanzando un total de 94.821 beneficiarios. Esto se desitribuye de la siguiente manera:
– Antuco: 5 proyectos, 509,7 MM$, 4.648 beneficiarios.
– Quilleco: 7 proyectos, 423,2 MM$, 16.400 benefiarios.
– Quilaco: 12 proyectos, 668,7 MM$, 15.564 beneficiarios.
– Santa Bárbara: 30 proyectos, 2.628,3 MM$, 58.209 beneficiarios.
Tipos de proyectos: acceso a servicios básicos a la población viviendo en situación de pobreza multidimensional; acceso a infraestructura o servicios de salud y educación nuevos o mejorados; ampliación de sistemas de agua potable rural; reposición de veredas; y pavimentación; espacios públicos.