Conscientes de generar un impacto positivo para la sociedad, impulsados por de la Agenda 2030 establecida por la Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible y los estándares de las Empresas B, buscamos amplificar nuestra contribución a los principales desafíos que enfrentamos como sociedad. Para ello establecimos una agenda de trabajo transversal con un fuerte enfoque en reducción de impactos ambientales.
Como primer paso, la meta fue establecer una gestión integral del 100% de los desechos con foco en reducir, reciclar, reutilizar y eliminar o sustituir todos los residuos peligrosos de nuestra operación.
Por ello Just Burger:
1) Desde sus inicios, junto a la empresa Rendering, está reciclando todos los aceites utilizados en el proceso de cocina, ya que el 70% de las obstrucciones de cañerías corresponde a este componente, uno de los mayores contaminadores del agua. El proceso adoptado consiste en depositar todos los aceites utilizados en tambores que son trasladados a una planta de refinamiento para la creación de biocombustible, logrando así, la reutilización absoluta de este residuo.
2) En colaboración con Volta, implementamos un piloto de reciclaje en la tienda de Providencia, donde iniciamos un diagnóstico y línea base de todos los residuos, para clasificar los peligrosos y no peligrosos. Con los no peligrosos, establecimos la gestión diferenciada de reciclaje en toda la tienda, considerando papeles y cartones, plásticos blandos (bolsas), plásticos duros (bidones) y hojalata.
Actualmente nos encontramos en fase de piloto para levantar los aprendizajes y extrapolar a todas nuestras tiendas a final de año.
3) Para los residuos peligrosos, establecimos la meta de identificarlos y sustituir todos aquellos en los que existiera alguna alternativa y manejar responsablemente todos aquellos que no fuera posible sustituir. Como resultado:
a) Establecimos contenedores en todas las tiendas para pilas, baterías y toner, elementos considerados como peligrosos por su reactividad y toxicidad. Adicionalmente impulsamos capacitaciones e instructivo almacenar y gestionar los residuos peligrosos.
b) Identificamos todos los productos de limpieza, sanitización y desinfectantes sustituibles. Establecimos una alianza con ADCLEAN®, startup chilena de biotecnología revolucionaria en la industria de los desinfectantes, quienes a través de un sistema de inteligencia artificial desarrollaron una fórmula óptima entre inocuidad y desinfección, y desarrollaron una tecnología sanitizante más poderosa, efectiva y amigable con el medio ambiente.
De esta forma logramos reemplazar todos nuestros productos como amonio cuaternario, cloro y alcohol por estos productos totalmente inocuos, no testeados en animales, no inflamables y no tóxicos.
Resultados Cuantitativos
Durante el 2022 (enero a agosto) se han reciclado 10.710 litros de aceite, lo que corresponde entre 60 y 200 litros por tienda mensualmente.
En el último mes, septiembre 2022, se han reciclado 199 kilos de cartón y 15 kilos de plásticos.
Los productos AdClean duran 24 horas en las superficies versus el peróxido de hidrógeno que solo dura 8 horas y actúa al instante contra el virus hanta y covid, versus el alcohol de 70% o amonio cuaternario que puede demorar hasta 30 min en actuar.
Los residuos orgánicos provocan diversos impactos si es que su disposición final no es gestionada correctamente, como por ejemplo, gases de efecto invernadero. En Chile, la recolección de estos residuos está a cargo de las municipalidades, pero de las 346 que existen en el país, solo un 13% ha desarrollado medidas para recuperar sus residuos orgánicos, según el 6° Reporte del Estado del Medio Ambiente (MMA, 2021). Asimismo, se estima que menos del 1% del total de toneladas de residuos orgánicos generadas anualmente son recuperadas.
Considerando aquello, y en línea con su compromiso con la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente, Tresmontes Lucchetti implementó una Caldera de Biomasa en 2008, la cual fue pionera en la Región de Valparaíso y cuenta con una evaluación ambiental asociada (resolución de calificación ambiental). En esta iniciativa se usan los residuos de té agotado de la operación de la Planta de Elaboración de Té Soluble, situada en Casablanca. Con esos residuos, se abastecen de vapor diversos procesos de este centro productivo, lo que permitió una reducción considerable de la utilización de combustibles fósiles y de emisiones contaminantes.
Cabe destacar que una vez entró en marcha la Caldera de Biomasa, el petróleo comenzó a ser usado únicamente como combustible de respaldo, por ejemplo, para realizar mantenimientos preventivos a la caldera de biomasa. En 2019 se realizó el cambio de petróleo a gas natural, una de las fuentes de energía no renovable más limpias, bajo la misma condición de uso, sólo como combustible de respaldo, privilegiando el uso de biomasa.
En 2017, Tresmontes Luchetti comenzó a trabajar con Bonum Terrae, una pyme de Casablanca que se dedica al compostaje y a la venta de sustratos. El trabajo colaborativo se centró en el uso de los residuos de té de la planta de Casablanca, lo que a la fecha ha evitado que 11.299 toneladas de residuos de té terminen en rellenos sanitarios, y sean revalorizados por Bonum Terrae, que los usa como materia prima para la elaborar mejoradores de suelos agrícolas.
Adicionalmente, en 2021, Bonum Terrae empezó a retirar las cenizas de la Caldera de Biomasa, que a la fecha ha evitado que 168 toneladas de cenizas lleguen a rellenos sanitarios. Además, ha permitido mejorar terrenos agrícolas.
Asimismo, en 2022 comenzó el retiro de lodos orgánicos de la Planta de Tratamiento de RILES, lo que suma otras 657 toneladas de elementos gestionados de forma que no terminen generando más residuos.
La alianza entre Tresmontes Lucchetti y Bonum Terrae está permanentemente buscando nuevas soluciones circulares en pro del cuidado del medio ambiente.
Resultados Cuantitativos:
En 2008 se concretó la implementación de la caldera de biomasa (RCA N°914/2008) usando los residuos de té como energía renovable (biomasa), lo que generaría una reducción del consumo de combustibles fósiles, aportando al compromiso asumido por el país de transformarse en carbono neutral al 2050. En el 2018, última data anual de uso de petróleo, se emitieron 1.020 toneladas de CO2 equivalente a la atmósfera, que actualmente se reducen a cero por concepto de uso de petróleo.
En el 2017 se inicia el trabajo conjunto con Bonum Terrae, revalorizando a 2022: 11.299 toneladas de residuos de té.
168 toneladas de cenizas de la caldera de biomasa.
657 toneladas de lodos orgánicos provenientes de la planta de tratamiento de RILES.
En el 2022 se estima que 8.121 toneladas de CO2 equivalentes no fueron emitidas a la atmósfera, por concepto de transporte del residuo del té hacia rellenos sanitarios.
CCU reconoce la importancia de operar con una Visión Medioambiental de largo plazo. Por esta razón, promueve una cultura orientada a minimizar el impacto ambiental e ir más allá del cumplimiento normativo que regula sus operaciones, tal como lo declara en su Política de Medio Ambiente, públicamente disponible en www.ccu.cl/publicaciones-ccu.
En 2019 la compañía hizo pública su Visión Medioambiental 2020 con metas específicas de reducción de emisiones, valorización de residuos y reducción del consumo de agua. En 2019 reafirmó su compromiso con el planeta, renovando la Visión Medioambiental 2020 con metas al 2030, las que consideran, además de las operaciones de Argentina y Chile, las de Bolivia, Colombia, Paraguay y Uruguay. Así CCU se plantea metas más desafiantes e incorporando 3 nuevas metas en materia de energías renovables, envases y embalajes 100% reutilizables, reciclables y/o compostables y material reciclado utilizado en nuestros envases y embalajes.
Toda la información completa en el Informe de Sustentabilidad 2019, página 58 a 65.
Datos cuantitativos:
https://www.ccu.cl/vision-medioambiental-2020-2030-el-compromiso-de-ccu-con-el-planeta/
Página 58 Informe Sustentabilidad 2019.