Chile se ha fijado la exigente meta de alcanzar la carbono neutralidad al año 2050. Es una meta ambiciosa, pero alcanzable. Nuestro país cuenta con un enorme potencial en materia de energía y renovables, las cuales permiten avanzar aceleradamente en el camino de reducir nuestras emisiones de gases con efecto invernadero.
Junto con el desarrollo de este nuevo tipo de tecnologías, se ha observado que muchas empresas del sector, tanto en Chile como en el extranjero, están interesadas en acreditar que sus productos y servicios han sido efectivamente elaborados en base a energías renovables. Es así como muchos de nosotros al ir al supermercado hemos comprado productos que destacan en sus envases haber sido elaborados con energías renovables, además de contar con sellos de comercio justo o manejo sustentable de bosques.
Por otra parte, las compañías mineras productoras de cobre están trabajando rápidamente en reducir al máximo sus emisiones, y con ello su huella de carbono, suscribiendo cada vez más contratos de suministro eléctrico basados en energías renovables, para alcanzar el objetivo de producir el llamado cobre verde. Es por ello que resultaba imprescindible contar con una plataforma unificada y de alcance nacional, que permitiese registrar y trazar, de manera precisa, cada mega watt hora de este tipo de energías que se generan y consumen en Chile, evitando la doble contabilidad y ventas de dichos atributos.
De esta manera, el Coordinador Eléctrico Nacional -institución técnica e independiente responsable de la operación del sistema eléctrico de Chile-, puso en marcha su Plataforma Nacional de Trazabilidad de Energías Renovables RENOVA, la que comenzó a funcionar en 2019 y ya tiene cuatro balances de energía anuales realizados, creciendo en su uso.
Se trata de una innovación desarrollada en base a tecnología blockchain. De esta manera, la plataforma permite registrar cada MWh generando, asegurando su plena trazabilidad -desde su origen hasta su destino- y que la información no pueda ser alterada, garantizando su plena confiabilidad.
Con RENOVA las empresas pueden saber con total certeza si sus procesos productivos o productos han sido efectivamente elaborados con la electricidad proveniente de las fuentes de energías renovables que han contratado. De hecho, una empresa de consumo masivo ya utiliza RENOVA como sello de cara a sus usuarios.
En 2024 se está entregando el último balance, con un récord de participantes, quienes serán reconocidos en octubre.
Sitio WEB:
https://www.coordinador.cl/renova/
Video
https://youtu.be/tx4wtmR-VtM?feature=shared
Noticias:
Resultados Cuantitativos:
Los resultados han sido muy positivos:
Energía Trazada por RENOVA (GWh)
2020: 4.067
2021: 7.812
2022: 11.874
2023: 19.991
N° de Empresas que participan en RENOVA
2020: 15
2021: 70
2022: 177
2023: 206
Empresas con factor de emisión de 0 tCO2e/MWh
2020: 1
2021: 38
2022: 101
2023: 168
Sectores económicos con mayor participación en RENOVA (balance 2023)
Minería: 87,16%
Industria: 9,36%
Residencial: 1,64%
Vitivinícola: 0,31%
Transporte: 0,32%
Forestal: 0,72%
Otros: 0,29%
Hace 14 años que Sodimac y Fundación Junto al Barrio (JAB) trabajan juntos por el mejoramiento de los barrios de Chile. Desde 2021, esta colaboración dio un paso más allá al proponerse un nuevo desafío: colaborar activamente con el Estado en la resolución de problemas urgentes de las comunidades, consolidándose como un referente nacional de cómo una alianza entre empresa privada y sociedad civil puede contribuir al fortalecimiento comunitario a través de la recuperación de espacios públicos.
La alianza Sodimac-JAB es mucho más que un acuerdo de cooperación: es un modelo de articulación en el que cada actor aporta lo mejor de sus capacidades. JAB entrega su experiencia técnica y metodológica en participación ciudadana y diseño urbano, asegurando que los proyectos nazcan desde las comunidades y respeten su identidad. Sodimac, por su parte, aporta recursos financieros, materiales, capacidad logística y la fuerza transformadora de su voluntariado corporativo. Ambos actores trabajan de la mano con municipios y el Estado, a través de la postulación a proyectos del Decreto Supremo N°27 (DS27), que financia obras de mejoramiento urbano significativas diseñadas junto a los vecinos. Un rasgo distintivo de esta colaboración es su capacidad de multiplicar la inversión. Gracias al DS27, los aportes privados de Sodimac se han triplicado en impacto económico para las comunidades, al movilizar inversión pública adicional y canalizarla hacia territorios prioritarios. De este modo, cada peso invertido por la empresa genera un efecto multiplicador en infraestructura, cohesión social y calidad de vida en los barrios.
Este engranaje ha transformado una política pública en una herramienta viva de colaboración, fortalecimiento comunitario y gobernanza local, pues no se limita a la construcción de plazas o parques: exige la participación activa de los pobladores y el diálogo entre comunidades, municipios y equipos técnicos. La alianza ha sabido potenciar esta lógica, logrando que la inversión pública se complemente con el compromiso privado y que los vecinos vuelvan a ocupar un lugar central en la toma de decisiones.
El sello de la alianza es que cada proyecto nace de la voz de las comunidades y no se impone desde afuera. La metodología participativa de JAB se une al compromiso social de Sodimac para generar procesos inclusivos que fortalecen el tejido social. Además, el involucramiento directo de voluntarios de la empresa en jornadas comunitarias permite estrechar vínculos y demostrar que el desarrollo de los barrios es un desafío compartido. En este sentido, la alianza no solo recupera espacios deteriorados, sino que también restituye la confianza, genera solidaridad activa y devuelve a los vecinos la capacidad de soñar y construir juntos.
El impacto de la alianza se expresa en lo económico, urbano y social. Sitios eriazos, inseguros o abandonados se han transformado en plazas y parques equipados con juegos infantiles, mobiliario, iluminación y áreas verdes, diseñados con criterios de accesibilidad y fácil mantención. Estos espacios se han convertido en centros de vida comunitaria, donde la gente vuelve a encontrarse y y confiar.
Al mismo tiempo, el proceso fortalece la identidad barrial y genera confianza entre actores públicos, privados y comunitarios. En síntesis, la alianza entre Fundación Junto al Barrio y Sodimac es un modelo de colaboración multisectorial que demuestra que la regeneración urbana puede ser también un proceso de reconstrucción social. Cuando la fuerza de los pobladores se articula con la experiencia de la sociedad civil, el compromiso del sector privado, la gestión municipal y la inversión del Estado, se hace posible recuperar la confianza, mejorar la seguridad y transformar barrios vulnerables en territorios más justos, seguros y cohesionados.
Resultados Cuantitativos:
Entre 2024 y 2025 hemos desarrollado tres proyectos de espacio público en comunas de alta vulnerabilidad: Plaza Nuestro Futuro en la comuna de La Pintana, Plaza Pueblo Lo Espejo en la comuna de Lo Espejo y Plaza Roberto Parra en la comuna de Puente Alto.
En conjunto, estas iniciativas han significado la construcción de 2.155 m² de infraestructura comunitaria y 739 m² de nuevas áreas verdes, beneficiando directamente a 30.690 personas.
La inversión total apalancada es de 9.900 UF, movilizando recursos públicos hacia territorios prioritarios de inversión.
A ello se suma la vinculación de actores públicos y privados: 28 organizaciones sociales, 3 municipios y la empresa SCJohnson que aportó con obras complementarias de inversión directa.
Cada proyecto fue diseñado mediante procesos participativos y espacios de voluntariado corporativo, fortaleciendo los vinculos con la comunidad, la cohesión social y multiplicando las redes de colaboración.
Información complementaria:
Material audiovisual:
Esta iniciativa es llevada a cabo por la Compañía Pisquera de Chile (CPCh) con el propósito de reducir sus emisiones de CO2 y contribuir al cuidado del Medio Ambiente. Consta de la instalación de 1.000 paneles solares en su Planta de Ovalle, equivalentes a 300kW de potencia, lo que permitirá generar un aproximado de 554.110 kWh de energía eléctrica al año a partir de fuentes fotovoltaicas, lo que equivale al consumo anual de 260 hogares.
Los paneles solares fueron instalados en 2020 en la parte frontal de la planta y permite que un 30% del consumo eléctrico de la operación provenga de una fuente renovable, de manera tal, que se dejarán de emitir 224,74 toneladas de CO2 al año.
Este proyecto es una de las acciones implementadas por CCU y sus filiales por su Visión Medioambiental 2020, con la cual hace más de 10 años se comprometió de manera concreta con el cuidado del Medio Ambiente mediante 3 metas en sus operaciones en Chile y Argentina: reducir en un 20% emisiones de gases de efecto invernadero, disminuir en un 33% el consumo de agua y valorizar un 100% sus residuos industriales sólidos.
Datos cuantitativos: