
Desde 2010, Aceros AZA realiza de forma pionera en la industria chilena del acero el inventario de sus Gases de Efecto Invernadero (GEI) y la medición de su huella de carbono. La huella de carbono de sus productos de acero es actualizada anualmente y utilizada como un indicador de buenas prácticas ambientales. Actualmente, los productos de Aceros AZA conllevan una huella de carbono equivalente a 1/4 del promedio de la industria del acero mundial, afianzando su compromiso por la carbono neutralidad en el mediano plazo a través de su adhesión a la iniciativa mundial Science Direct Target.
La huella de carbono es la base de la gestión del impacto de Aceros AZA sobre el Cambio Climático. Por eso, durante 2018, actualizó su metodología de cuantificación basándose en esta oportunidad en las directrices indicadas por la norma ISO 14.404-3/2017, aplicable a la industria del acero con hornos de arco eléctrico. Este indicador de impacto sobre el Cambio Climático ha permitido impulsar acciones concretas para reducir y compensar sus emisiones, como por ejemplo la implementación de acciones de eficiencia energética y la reforestación en zonas susceptibles al avance de la sequía. Desde 2015, el compromiso de AZA con medir y reducir su impacto sobre el Cambio Climático es reconocido por el Programa Huella Chile del Ministerio de Medio Ambiente.
Durante 2018, los productos de Aceros AZA alcanzaron una huella de carbono de 0,4 ton CO2eq/ton de acero crudo, mientras que el promedio de la industria fue de 1,8. Esta baja emisión respecto a la media de la industria se debe al uso de chatarra ferrosa en vez de mineral de hierro, y al uso de procesos bajos en demanda de hidrocarburos. Por ejemplo, durante 2018, la presencia de las barras de refuerzo AZA en el mercado nacional evitó la emisión de 345 mil toneladas de CO2 equivalentes, gracias al uso de chatarra ferrosa como materia prima, evitando dichas emisiones provenientes del uso de barras de acero fabricadas a partir del mineral de hierro.
Resultados cuantitativos: