Viaje a la Energía es una iniciativa de Enel Chile, Enel Generación y Enel Green Power que transforma instalaciones de generación, habitualmente orientadas a la operación, en espacios de aprendizaje para estudiantes, docentes y comunidades. Su objetivo es reducir brechas de acceso a conocimiento práctico sobre generación eléctrica, energías renovables, transición energética, medioambiente y acción climática, conectando estos contenidos con los territorios donde la compañía opera.
El programa contempla visitas a distintas instalaciones reales de generación eléctrica de Enel, incluyendo activos solares, eólicos, hidroeléctricos y térmicos. Entre ellos se encuentran: PFV Valle del Sol, PFV Azabache, PE Sierra Gorda, PFV Sol de Lila, PFV Guanchoi, PFV Campos del Sol 1, PFV Lalackama I y II, PE Talinay Oriente, CH Los Cóndores, PE Canela II, CT Quintero, CH Rapel, CH Pehuenche, PFV El Manzano, CH Cipreses, CH Abanico, CH Ralco, PE Renaico I, CH Antuco, CH Pilmaiquén y CH Pangue. Esta diversidad de instalaciones permite que los participantes conozcan distintas tecnologías y procesos asociados a la generación de energía.
El programa funciona desde aproximadamente 2018 y, tras la suspensión por la pandemia, retomó con fuerza sus actividades en 2024. Mediante visitas presenciales, recorridos guiados y experiencias virtuales en 360°, los participantes conocen centrales solares, eólicas, hidroeléctricas y geotérmicas, interactúan con profesionales y comprenden la generación, las medidas ambientales, la seguridad y el patrimonio industrial. La ficha reporta cobertura en 20 comunas y 8 regiones.
Su innovación radica en utilizar infraestructura productiva existente como recurso pedagógico y territorial. A diferencia de una charla convencional, el aprendizaje ocurre en contacto con la tecnología y quienes la operan, combinando observación directa, contenidos técnicos y contexto local. Los recorridos virtuales amplían el acceso frente a restricciones geográficas, operacionales o de seguridad y fortalecen la escalabilidad del modelo.
La visita permite también dimensionar físicamente la escala de la infraestructura energética, comprender su funcionamiento y su vinculación con el territorio, y conocer directamente los desafíos asociados a la generación eléctrica.
La iniciativa genera valor compartido. Para estudiantes, docentes y comunidades, complementa procesos formativos, fortalece conocimientos sobre energía y sostenibilidad, acerca oportunidades profesionales y ayuda a comprender el rol territorial de las instalaciones. Para Enel, fortalece la transparencia y confianza, mejora la comprensión pública de sus operaciones, recoge percepciones de los grupos de interés y reduce riesgos asociados a la desinformación. Así, un mismo activo produce valor energético, educativo, social y territorial sin requerir infraestructura paralela.
La pertinencia regional se asegura adaptando cada experiencia a la tecnología, historia, características ambientales e intereses de la localidad. Esto es especialmente relevante en comunas alejadas de centros urbanos y educativos, donde las comunidades conviven con infraestructura energética pero no siempre pueden conocer directamente su funcionamiento y aporte al desarrollo local y la descarbonización. La apertura de instalaciones históricas incorpora además una dimensión patrimonial que fortalece la identidad territorial.
La continuidad se apoya en infraestructura existente, capacidades técnicas internas y coordinación entre Sostenibilidad, Operación, Medioambiente, Seguridad, Comunicaciones y relacionamiento territorial. La programación y estándares de acceso se definen según cada instalación. La metodología es replicable entre tecnologías y territorios, mientras el formato virtual permite mantener y ampliar el acceso.
Participan establecimientos educacionales, comunidades, equipos de Enel y organismos públicos. Docentes e instituciones educativas ayudan a definir el énfasis formativo y vincular las visitas con contenidos curriculares; las comunidades aportan intereses locales; las municipalidades apoyan convocatoria, articulación y validación territorial; y Enel aporta instalaciones, recursos, especialistas, contenidos y seguridad.
El seguimiento considera visitas y actividades, participantes, establecimientos y organizaciones involucradas, instalaciones visitadas, comunas y regiones alcanzadas y retroalimentación. Sus metas son consolidar una programación periódica, ampliar la cobertura territorial y educativa, fortalecer el aprendizaje práctico y escalar el modelo presencial y virtual. Contribuye al ODS 4, meta 4.7, mediante educación para el desarrollo sostenible; al ODS 13, meta 13.3, mediante educación y sensibilización climática; y apoya el ODS 12, meta 12.8, acercando a las comunidades a la producción y el consumo responsables.
Resultados Cuantitativos:
Se realiza un seguimiento sistemático de indicadores de alcance y participación, tales como el número de visitas realizadas, estudiantes y docentes participantes, establecimientos educacionales involucrados, activos visitados y cobertura territorial alcanzada.
Asimismo, se monitorean los contenidos entregados y la experiencia práctica de la visita mediante instancias de retroalimentación de los participantes. La información recopilada permite evaluar el alcance, la calidad y la evolución del programa en el tiempo, identificar oportunidades de mejora y adaptar las actividades a las necesidades educativas y características de cada territorio.
Información complementaria: